"Nunca miras donde te veo" dijo, viendo donde ella no miraba, sin darse cuenta que caminaba los mismos pasos que ya habia caminado antes y que nunca pensó que caminaría nuevamente; volvió los ojos hacia donde la creía, no la encontró, giró otra vez y, al sentirla gritó: "Porque mierda siempre estás donde no te encuentro!". Se tomaron del brazo y se alejaron golpeando alternativamente sus bastones cautos.
Piso pared, piso pared, piso pared.
Piso pared, piso pared, piso pared.
